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Rafa Robles Mirantes
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« : 21:36,59 Domingo, 25 de Enero de 2009 » |
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El paso 28 de noviembre el Gobierno aprobó una partida económica especial con la que combatir la crisis financiera mundial. Son muchos los objetivos que se plantea este fondo extraordinario, desde la creación de puestos de trabajo hasta la consecución de obras para las que los ayuntamientos llevaban mucho tiempo esperando sin encontrar u hueco en sus presupuestos, pasando por las ayudas a las empresas, en su mayor parte de construcción, que de este modo tendrán concursos a los que optar en una época en la que ha descendido notablemente su volumen de trabajo. Pronto los alcaldes comenzaron a hacer sus números, ya que se supo enseguida que correspondía aproximadamente 170 euros por habitante. Pero, como era de prever, en el reparto de estos fondos ha habido numerosos enfrentamientos en los ayuntamientos a lo largo y ancho de la provincia. Los hay que han preferido invertir todo el dinero en una sola obra y los hay que han preferido destinarlo a pequeñas actuaciones en todas las pedanías. Sin ir más lejos, en el pleno celebrado esta misma semana en Boñar, en el que se acordó destinar todo el dinero al cubrimiento de la plaza del mercado (al igual que en Mansilla y en Cistierna), la oposición recriminaba al alcalde que no se destinara dinero a las pedanía. El balance de en qué han pensado los ayuntamientos destinar estos fondos es contradictorio. Por un lado, llama la atención de la gran cantidad de proyectos que se han presentado destinados al equipamiento, desde cubrimientos de frontones hasta reformas o creaciones de edificios destinados a servicios sociales pasando por paradas de autobús, aunque, como es lógico, hay también algunas partidas destinadas a infraestructuras como depuradoras, asfaltado de calles, alcantarillado, etc.
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