La red de cazadores furtivos que comenzó a ser desmantelada por el Seprona el pasado miércoles contaba, presuntamente, con la colaboración de varios gestores y guardas de cotos. Ésa es una de las líneas de investigación en la que actualmente trabaja el Seprona de Guardia Civil, línea que viene a aportar una de las pruebas más concluyentes contra el entramado de cazadores: el asociacionismo ilícito. Además de gestores y guardias, la red podría contar también con los servicios de un taxidermista.
La otra de las pruebas más destacable de cuantas la acusación puede utilizar contra los detenidos (hasta el momento seis en León –A.H.M de 47 años de edad, A.G.G de 51 años, A.G.H de 36 años, F.C.H. de 40 años, J.I.A.G.de 42 años, y F.F.A. de 49 años– y dos en Oviedo –E.P.V. de 54 años y M.A.E. de 49 años–) es la de falsedad de documento público, puesto que entre el mucho material incautado por los agentes de la Guardia Civil a los detenidos se encontraban más de 150 matrices de precintos, presuntamente destinados a legalizar acciones de caza furtiva.
Los detenidos, junto a las diligencias instruidas (de las cuales está decretado secreto de sumario) y los efectos intervenidos, serán puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número 4 de los de León. Fuentes de la Guardia civil aseguraban ayer que la operación, para que la cuentan con la colaboración de agentes de la policial judicial llegados desde Madrid, no se ha cerrado aún y no se descarta que en las próximas horas puedan realizarse más detenciones.
Hay que recordar que el servicio de protección del medio ambiente de la Guardia Civil comenzó a trabajar en este caso hace meses y que los primeros resultados llegaron el pasado miércoles, cuando se produjeron detenciones y registros en diferentes localidades leoneses como La Pola de Gordón, Nocedo de Gordón y también en Boñar.
Noticia de:
http://www.la-cronica.net/